Una de las cosas más importantes que tienes que saber para moverte por Bangkok es que los tuctuc son un timo y que los taxistas intentan hacerte ofrecerte el viaje siempre por más dinero de lo que cuesta en realidad. Cuando coges un taxi, antes de subir a) asegurate de que el taxista sabe dónde vas (lo mejor es que en el hotel te escriban el destino en tailandés, porque casi ningún taxista habla inglés) y b) exijas que ponga el meter (si se niega te bajas y coges otro taxi). A mi me costó un poco encontrar un taxista que quisiera llevarme pero finalmente Mr.Python, un señor muy sonriente, me rescató.
Cosas que caracterizan Bangkok son la humedad, el tráfico (conducen como demonios), los mercados, los tuctucs, las ladyboys y la sobrecarga en general.
Para mi desgracia era domingo y el Grand Palace estaba lleno hasta arriba de turistas como yo pero más ruidosos y más colorados que se ponían todo el rato entre mi cámara y mis objetivos. Hacía muchísimo calor, muchísima humedad. Yo me había puesto unos pantalones anchos por encima del tobillo y aún así tuve que ponerme encima una falda larga que me dieron, requisito para poder entrar, así que estaba asada como un pollo o más. Pero cuando entré y vi lo que vi, sentí que merecía la pena!
El Grand Palace es un complejo de edificios que ha servido de residencia oficial de los reyes de Tailandia desde el siglo XVIII, aunque el actual rey vive en otro palacio.
Es una sobrecarga total de piedras preciosas, colores, brillantes, oro... vamos, las delicias de cualquier hurraca como yo! :P
Una imágen vale más que mil palabras, así que no me enrrollo y cuelgo algunas de las fotos que se salvaron de los turistas y los rayos directos del sol. :)











